En España, el CBD es legal pero estrictamente regulado: solo se permite su venta para uso tópico y aromático, y los productos deben contener menos del 0,2% de THC, según la normativa europea. No está autorizado su consumo humano por la Comisión Europea. La venta de flores y hash de CBD es legal, pero únicamente para uso de coleccionismo.
El CBD no es ilegal en España, el CBD es Cáñamo.
